María Silvina Asís (41) fue condenada el pasado
18 de junio en un veredicto de la jueza Cecilia Álamo, a diez años de prisión
efectiva en el marco de un juicio oral que se llevó a cabo en los Tribunales de
Rafaela.
Con la sentencia se impuso además una
inhabilitación absoluta por 20 años para ejercer funciones públicas. La condena
se dictó por la coautoría de asociación ilícita agravada en calidad de jefa,
privación ilegítima de la libertad por abuso funcional, falsedad ideológica en
instrumento público calificada, encubrimiento agravado y secuestro coactivo
agravado.
Sin embargo, días después del veredicto, en una
audiencia de apelación realizada en la Sala N°2, el juez José Boaglio hizo caso
omiso a lo solicitado por la fiscalía y el magistrado dispuso que la imputada
continúe en libertad, tal como lo hizo hasta el momento de llegar al juicio.
El motivo: según pudo conocer este medio, el
juez Boaglio consideró que no existe peligro procesal (de fuga), por lo que la
exjefa policial seguirá teniendo el beneficio de libertad, hasta tanto la
condena quede firme.
Tal como suele ocurrir en estos casos, la
defensa de Asís apeló la sentencia, por lo que ahora la Cámara de Casación
Penal revisará el fallo y dispondrá si queda firme o no la condena. En caso de
ser así, Silvina Asís deberá cumplir su condena en la cárcel.
Una empresa delictiva
En su momento, la fiscalía que acusó a Asís
explicó que entre septiembre de 2020 y el 1 de febrero de 2022, la condenada
formó parte de una estructura delictiva en Frontera y Josefina. En su carácter
de jefa de la seccional, junto con el jefe de Zona de Inspección, Gastón
Ezequiel Eletti (ya condenado a 7 años), ocuparon el rol de jefes de la
organización.
La misión consistía en el montaje de una
empresa delictiva aprovechando sus cargos jerárquicos. La red suscribía actas
de procedimientos con información adulterada, brindaba datos falsos y omitía
notificar hechos delictivos a los fiscales de turno para generar impunidad.
Asimismo, Asís abusaba de su autoridad para
gestionar servicios de custodias policiales sin cumplir las reglamentaciones,
provocando un fraude al Estado provincial. La acusada también solicitaba y
recibía dádivas para ser repartidas entre los miembros de la asociación
ilícita.
Detenciones ilegales y falsificación
Por otra parte, el 21 de septiembre de 2020,
durante unos disturbios fuera de la dependencia de Frontera, un periodista que
cubría los hechos fue abordado por Asís, quien lo insultó, lo amenazó y lo
detuvo ilegalmente, labrando luego un acta de procedimiento falsa.
El 15 de noviembre de 2021, la entonces jefa
policial ordenó a un oficial de guardia insertar declaraciones falsas en el
libro de novedades en relación con un hecho ilícito del que había sido víctima
su propio hijo.
Ese mismo día, en la sede policial, privó
ilegalmente de la libertad a un adolescente. El menor fue retenido en un
calabozo durante varias horas con el objetivo de que confesara un hecho ilícito
que supuestamente había cometido.