La Municipalidad de Villa Allende puso en marcha desde anoche un inédito esquema de cierre nocturno de calles en los barrios Lomas Sur y Pan de Azúcar, en medio de la preocupación por la inseguridad y de una fuerte controversia entre vecinos.
La medida contempla la puesta en
funcionamiento de 13 portones entre las 22 y las 6. Las estructuras son de
chapa, tienen más de tres metros de altura y serán abiertas y cerradas por la
Guardia Urbana local.
El objetivo del municipio es
dificultar el ingreso y la salida rápida de los delincuentes, especialmente en
hechos cometidos con autos o motos. Los barrios no quedarán completamente
aislados ya que se mantendrán accesos abiertos, habrá paso peatonal y los
puntos clave estarán monitoreados con cámaras de seguridad.
Los portones no impedirán
totalmente la circulación, ya que habrá accesos principales disponibles y bajo
control del centro de monitoreo municipal. Además, la Municipalidad prevé
reforzar los patrullajes preventivos en la zona.
El proyecto generó reclamos de vecinos autoconvocados, que cuestionan el impacto sobre la libre circulación. El planteo llegó primero a la Cámara Contencioso Administrativa y luego al Tribunal Superior de Justicia, que todavía no se expidió sobre la cuestión de fondo vinculada a la constitucionalidad de la medida.








