La oposición no alcanzó el quórum reglamentario
en la Cámara de Diputados y la sesión especial que había convocado para tratar
los proyectos que planteaban la interpelación y moción de censura contra el
jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se
cayó este martes.
La oposición buscaba votar estos proyectos contra el funcionario de Javier Milei, investigado en la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito.
A las 14.31 horas, al haber transcurrido la
media hora de yapa que tienen los convocantes para juntar el número, el
presidente de la Cámara baja, Martín
Menem, le bajó el martillo a la sesión: apenas 117 legisladores habían
ocupado sus bancas, una docena menos del mínimo requerido.
La clave para desactivar la sesión fue una jugada de ajedrez que se había gestado en las 48 horas previas, y consistió en el acuerdo del oficialismo con las bancadas aliadas para abrir la comisión de Asuntos Constitucionales el martes 30 de este mes a fin de tratar los mismos seis expedientes vinculados al jefe de Gabinete caído en desgracia.
Así las cosas, el oficialismo con la ayuda de los aliados logró blindar al jefe de Gabinete de la obligación de asistir al Congreso para dar las explicaciones que viene retaceando por su impactante incremento patrimonial desde que es funcionario público.
Bloque partido en Córdoba
Lo de este martes, además, evidenció la división del oficialismo cordobés. El exgobernador Juan Schiaretti, su par Carlos Gutiérrez y el democristiano Juan Brügge bajaron al recinto, mientras que Ignacio García Aresca (hombre del gobernador Martín Llaryora), Carolina Basualdo y Alejandra Torres pegaron el faltazo.
El exintendente de San Francisco se limitó a explicar en redes sociales que se ausentó por un “cuadro gripal”. Torres había avisado el lunes que estaría ausente por un “problema familiar”, mientras que Basualdo no respondió los motivos de su ausencia.
En el caso de los demás cordobeses, Natalia De la Sota (Defendamos Córdoba) y Gabriela Estévez (Unión por la Patria) estuvieron presentes, mientras que todos los libertarios al mando de Gabriel Bornoroni dejaron sus bancas vacías.








