El concejal de Juntos por el Cambio, Marco
Puricelli, cuestionó la decisión del Gobierno municipal de absorber parte del
recorrido que la empresa Ashira realiza para la recolección de residuos
domiciliarios en la zona urbana de San Francisco.
“Es un parche por la mala administración”, sostuvo el dirigente del radicalismo, cuando llevó el tema al Concejo Deliberante por medio de un pedido de informes sobre el estado del servicio que presta la empresa.
Luego, argumentó su postura: “Es un parche porque los empleados municipales que hoy están cubriendo esa tarea son de una cooperativa que está casi sin funciones al haber terminado el operativo de las hojas secas de otoño, no tienen ni obra social y los camiones con los que la Municipalidad está prestando esta tarea no están preparados. ¿Cuánto va a durar esta respuesta?”, se preguntó y aclaró que en marzo de 2024 debieron “remar mucho” para que sean incorporados seis barrios al pliego nuevo de la basura.
“Si esta metodología crece, solamente cuando se tenga que comprar un camión de la basura se evaporará el ahorro que supuestamente se consigue de 42 millones mensuales”, cuestionó y pidió al Ejecutivo enfocarse “en tomar decisiones troncales en lo que no funciona”.
Ashira busca un acuerdo con el Surrbac
A dos días de que finalice el periodo de conciliación obligatoria que puso un impasse en el conflicto entre la empresa Ashira S.A. y el Sindicato Único de Recolección de Residuos y Barrido de Córdoba (Surrbac), se busca llegar a un acuerdo para que el servicio no vuelva a verse afectado.
Damián Bernarte lleva adelante una serie de medidas para achicar el gasto público y en ese camino, entre otras cosas, decidió apelar a un punto del contrato de renovación firmado con Ashira en noviembre pasado, donde el gobierno local puede ampliar o reducir hasta el 40% del servicio. El intendente, en su misión de recortar gastos, optó por lo segundo.
El Surrbac, avisado de esta idea, mantiene el estado de alerta e implementó una serie de medidas de fuerza días atrás, afectando el servicio. El conflicto escaló de tal manera que debió intervenir el Ministerio de Trabajo y desde hace unos días rige la conciliación obligatoria, cuya fecha límite es el 16 de julio.
Fuentes del Surrbac consultadas por Up indicaron que se está “puliendo” un principio de acuerdo con la empresa: “Se achican los recorridos y estamos viendo cómo se acomoda la gente para que no se despida a nadie. Eso no se negocia”, afirmaron.
Si esta idea no prospera y el conflicto persiste, el gremio volvería a iniciar acciones de fuerza e incluso prometen mayor repercusión.









