Muerte súbita se denomina al fallecimiento repentino de una persona a través de un paro cardíaco, sin demasiados antecedentes o indicadores que podían alertar por este desenlace.
Esto fue lo que determinó la fiscalía de Delitos Complejos a cargo de Silvana Quaglia, sobre las dos muertes recientes que se registraron en San Francisco: muerte natural.
Uno fue el caso de Gabriel Gallará, el hombre de 49 años, que se desvaneció el jueves pasado a la tarde mientras corría en el sector norte de la ciudad.
El mismo resultado dio la autopsia sobre la mujer de 48 años, quien fue encontrada en la noche del viernes en su domicilio de calle Echeverría al 800.
De esta manera, la investigación descartó que haya intervenido terceras personas u otra causa en el fallecimiento de esta mujer.












