Basura
de todo tipo. Desde muebles viejos hasta electrodomésticos rotos, desde comida
hasta ropa, escombros y animales muertos. Eso y otras cosas más. Los minibasurales
se volvieron una enfermedad crónica en San Francisco muy difícil de curar.
Desde la Municipalidad detectaron 60 sitios dentro del ejido urbano donde semanalmente deben ir con las cuadrillas a recolectar estos residuos que los vecinos deciden arrojar sin ningún tipo conciencia sobre cómo se afecta con esta conducta al medioambiente y a la salud de la población.
La basura aparece frecuentemente en los barrios San Cayetano, Parque, La Milka y Bouchard, entre otros donde se recolecta pero en menor medida. Esto genera un promedio de 60 viajes semanales, lo que implica más de 10 viajes diarios para realizar las tareas de limpieza de minibasurales, informaron desde el municipio.
Durante el último fin de semana, cabe destacar, se debió retirar un total de 17 camiones con residuos que habían sido tirados en distintos sectores de barrio San Cayetano.
Diálogo con vecinos para prevenir
El director de Logística de Maquinarias, Fernando Godoy, explicó que advierten la presencia de los minibasurales en las distintas recorridas que realizan por los barrios y también se apoyan en las denuncias que los vecinos hacen a través del 103.
Agregó que de manera permanente entablan contacto con los vecinos y autoridades de los centros vecinales para promover que se denuncie este tipo de conductas.
Godoy comentó: “Como mínimo se retira medio chasis de camión repleto de residuos y eso genera el traslado de maquinaria como una pala mecánica y uno o dos camiones sumado al personal que demanda muchas horas de trabajo”.
Al describir los elementos con que se encuentran en los minibasurales, el funcionario explicó: “Se tira de todo. La gente que limpia los patios saca todo tipo de cosas y a eso se suman otros elementos que aprovechan para tirar como sillones, mesas, sillas, electrodomésticos rotos. A esto se suman muchos escombros y hasta animales muertos”.












