El
año electoral ya inició. Lo hizo fuerte, con un Javier Milei salpicado por lo que el mismo llama un “error” al
difundir (o promocionar) la criptomoneda $LIBRA, pero lo que para otros se
trató de una “estafa”. Y, en Córdoba, están más que atentos a esto.
El gobernador Martín Llaryora acaba de llegar del exterior y, aclaran sus allegados, siguió de cerca el “criptogate”, aunque prefirió mantenerse ajeno. Otro que también está en gateras, pero sin salirse de su perfil de equilibrista es su antecesor, Juan Schiaretti.
El gobernador es una de las palabras más buscadas por estos días. No solo por la prensa, sino por los propios compañeros ansiosos por conocer qué piensa hacer en las legislativas de octubre próximo. El “Gringo”, que con sus formas moderadas de actuar tuvo una gran performance en los debates presidenciales, y cuya su figura fue creciendo en el escenario nacional, es el hombre que el oficialismo cordobés quiere poner en su lista de legisladores.
Cabe destacar que en las legislativas nacionales de este 2025, el distrito Córdoba pone en juego nueve de las 18 bancas que posee en Diputados. Dos de esos escaños los arriesga el “cordobesismo”.
La oposición cordobesa, ¿desconcertada?
Los líderes que encabeza la oposición en Córdoba, Luis Juez y Rodrigo de Loredo, también están en periodo de estudio de situación. Ambos coquetean con La Libertad Avanza (LLA), un día se muestran más cercanos, otro día menos, pero siempre están ahí.
Fue el ministro de Vinculación Comunitaria de la Provincia, el sanfrancisqueño Daniel Pastore, quien les tiró con munición pesada hace unos días: “Juez y De Loredo solos, con boleta propia, en esta elección no llegan a los dos dígitos. Por eso se tienen que subir al caballo ganador que es la lista de Milei”, dijo al diario Alfil. También se refirió a la relación entre Llaryora y Schiaretti: “Está en 10 puntos”, afirmó.
Una oportunidad en medio del tambaleo de Milei
Schiaretti sigue al día de hoy cauto, lo que pone nervioso a más de uno en el Centro Cívico. Los trascendidos indican que hasta el momento rechazaría una candidatura a legislador nacional, pero claro, mucho depende de cómo evolucione el escándalo cripto y el impacto negativo que este pueda tener para Milei.
Encuestas recientes marcan la fuerza de Schiaretti, por eso en el Panal están ansiosos por su respuesta. Entienden que con él encabezando la lista de Hacemos Unidos por Córdoba, pueden aspirar a obtener entre 30 y 32 puntos, y provocar que la victoria libertaria en Córdoba sea menos holgada, y no entre 22 y 24, techo que tendrá con cualquier otro candidato.
El traspié de Milei con la cripto $LIBRA podría ser una oportunidad para Schiaretti en el plano nacional. La eliminación de las PASO le da tiempo para seguir pensando si prueba o deja pasar el convite.












