Quedó en prisión preventiva el presunto autor
del homicidio del mecánico sanfrancisqueño Javier
Gustavo Ortiz (53), ocurrido días atrás en la ciudad de Frontera. Se trata
de Ariel Gorosito (34), quien para
la Justicia cometió “exceso en la legítima defensa”, luego de una pelea entre
ambos.
La decisión la tomó el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Gustavo Bumaguin, en una audiencia que se desarrolló en los tribunales de Rafaela. Fue allí donde el fiscal de Frontera, Pedro Machado, a cargo de la investigación, solicitó que el imputado transite el proceso judicial privado de su libertad, al menos en un plazo de 45 días.
Salvajismo puro
Machado relató que “el domingo 14 de este mes, aproximadamente a las 23:30, Ortiz fue a una vivienda en la que estaba el imputado, lo agredió con una barra de cremallera de vehículo y le provocó lesiones”.
Había estado previamente pero se fue de la casa, aunque no del sector. Esperó en su camioneta que llegue Gorosito al lugar. Al descender del vehículo, Ortiz llevaba consigo una barra de hierro de 60 centímetros de largo y 2 kilos de peso e irrumpió en la vivienda y persiguió a Gorosito hasta un lavadero, donde lo golpeó con el hierro en la cabeza. Ensangrentado, el joven logró huir hacia la casa de un vecino, mientras era perseguido por Ortiz. Una vez dentro de la vivienda, Gorosito tomó un palo como los que utilizan los gomeros para defenderse.
La riña se trasladó a la vereda, donde ambos se enfrentaron nuevamente. En medio de los golpes, cuando Ortiz levantó los brazos para tomar impulso con el hierro, Gorosito le asestó un fuerte golpe en el costado izquierdo, tras lo cual la víctima quedó con serias dificultades para respirar. Tras el altercado, Ortiz intentó embestir con su camioneta a Gorosito, aunque no logró lesionarlo.
Luego ambos fueron trasladados por la Policía al Hospital Iturraspe de San Francisco. Gorosito recibió curaciones leves y fue dado de alta en el momento, mientras que Ortiz quedó internado en terapia intensiva. Los médicos detectaron una hemorragia interna y debieron extirparle el bazo, pero tres días después falleció a causa de un shock hipovolémico que derivó en una falla multiorgánica.
Exceso en la legítima defensa
El fiscal sostuvo que “el hombre que quedó en prisión preventiva, luego de ser agredido, excedió los límites de la legítima defensa, tanto en intensidad como en extensión”. En tal sentido, precisó que “fue a una casa lindera, de la cual tomó un palo de madera ‘tipo de gomero’, y al ser atacado nuevamente por Ortiz, usó el elemento contundente para golpearlo en distintas partes de su cuerpo”.
Machado adujo que “tanto el imputado como Ortiz resultaron heridos y recibieron atención médica en el nosocomio de San Francisco, donde la víctima falleció el miércoles de la semana pasada como resultado de los golpes que le propinó el hombre investigado”.
La pelea, en tanto, se dio en el marco de un asunto personal que involucraría además a una mujer.
Violencia de género
Por otra parte, el fiscal también brindó precisiones de otro hecho ilícito atribuido al imputado. “El viernes 8 de agosto de este año alrededor de las 9 de la mañana, ingresó a una vivienda en la que reside una mujer que es su expareja”, informó y subrayó que “entró a la casa sin la autorización de ella”.
“El hombre investigado amenazó de muerte a la mujer y también le dijo que prendería fuego la casa, lo que provocó el lógico temor de la víctima”, afirmó Machado.
Finalmente, el fiscal especificó que “antes de irse del inmueble, el imputado agredió físicamente a la mujer y rompió una cartera que era de ella”. En tal sentido, concluyó que “todo el accionar ilícito del hombre se enmarcó en un claro contexto de violencia de género”.
Riesgos procesales
Machado manifestó que “con el grado de probabilidad requerido en esta instancia del proceso, el juez dio por acreditado –con las evidencias que presentamos– que los hechos se sucedieron del modo en el que lo planteamos desde la Fiscalía y que el imputado es el posible autor”.
Asimismo, el funcionario del MPA sostuvo que “el magistrado contempló que la pena en expectativa es de cumplimiento efectivo, por lo que entendió que estaban vigentes el peligro de fuga y el de entorpecimiento probatorio”.
Calificación penal
Al hombre de 34 años se le atribuyó la autoría de los delitos de homicidio con exceso en la legítima defensa; lesiones leves dolosas calificadas (por haber sido perpetradas por un hombre contra una mujer, en un contexto de violencia de género); amenazas coactivas; violación de domicilio y daño.












