Según las pericias psiquiátricas y psicológicas practicadas
a la mujer de 36 años que profanó una tumba en el cementerio de San Francisco días
atrás y procedió a cortarle dos dedos a un cadáver, determinaron que es una
persona inimputable al no comprender sus acciones al momento de haber realizado
el hecho.
Así lo confirmó a Up el fiscal Oscar Gieco, quien se valió de informes de un psiquiatra y una psicóloga del equipo de medicina forense de Tribunales de San Francisco. De esta manera, la mujer no irá presa y proseguirá su vida con un tratamiento ambulatorio debido al cuadro de depresión agudo que presentaba al cometer el hecho. Había sido imputada por daño calificado.
Esta persona, cabe destacar, reside hace unos diez años en San Francisco, se desempeñaba como personal de limpieza y también cuidaba ancianos. Sin embargo, ella y su familia son oriundas del norte de Santa Fe.
¿Y el chamán?
Una de las hipótesis con las que trabajan los pesquisas es que la mujer habría sido influenciada por un especie de "chamán" que la invitó a cometer un acto de brujería o desechar alguna especie de maldición en su contra con este accionar en el cementerio municipal.
Sus primeras declaraciones espontáneas al ser detenida habrían sido que fue influenciada por un hombre colombiano, un personaje de esta historia que todavía no habría sido identificado. Asimismo, se aguarda que peritos informáticos investiguen el celular de la acusada para conocer sus últimos contactos y comunicaciones. Hasta el momento, no pudieron abrir el dispositivo.












