“Anuncio
importante: recordá que a partir del 22/05/2026 nuestra sucursal San Francisco
dejará de esta operativa. No te preocupes, no tenés que hacer nada. Podés continuar
operando con normalidad con tus cuentas y tarjetas”.
El mensaje, que es un poco más extenso, le está llegando por estos días a los clientes del Banco Hipotecario de San Francisco, que finalmente cerrará las puertas de la única sucursal en nuestra ciudad, ubicada sobre el bulevar 25 de Mayo.
En las próximas horas se realizará en Córdoba capital una audiencia en el Ministerio de Trabajo entre integrantes del auditorio de la empresa con referentes gremiales, entre ellos Marcos Quaglino, secretario general de la Asociación Bancaria en nuestra ciudad. Desde el sindicato, avisaron, se encuentran en estado de alerta y movilización ante la decisión de la empresa.
En febrero pasado, Quaglino remarcaba las bondades de San Francisco como ciudad pujante e industrial, y la importancia que había tenido en el último tiempo esta sucursal para los vecinos de la ciudad y de la región. También habló de la necesidad de continuar la atención presencial, ante la esperanza de la reactivación del crédito, entre otras cosas.
De darse el cierre de la sucursal, al menos unos diez trabajadores se quedarían sin empleo.
Quién está al frente del Banco Hipotecario
Eduardo Elsztain, heredero de una familia judía de tradición comercial y dueño de las principales inmobiliarias del país -muy cercano al presidente Javier Milei- a través de la compañía de bienes raíces IRSA (Inversiones y Representaciones Sociedad Anónima) posee el control del 51% del Banco Hipotecario desde los ‘90. La negociación se dio en plena ola de privatizaciones en el país.
Esta entidad bancaria es una de las más antiguas y con mayor patrimonio inmobiliario en Argentina, y aunque el Estado conservó el 49% restante, la gestión quedó en manos privadas, permitiendo que el banco opere como plataforma de financiamiento de los propios negocios del grupo.
En 2005, cabe recordar, la Comisión Nacional de Valores abrió un sumario por el pago de bonos millonarios a la cúpula del banco, entre ellos al propio Elsztain. Sin embargo, la denuncia quedó en algún cajón judicial, aunque habría mostrado un mecanismo: usar lo público como una palanca que podría multiplicar lo privado.
No obstante, a la primera de cambio y pese a todo lo ganado, la decisión es cerrar una sucursal dejando gente en la calle. En este caso en San Francisco.
Si bien el momento económico es complejo, como contracara el mismo ministro de Economía de la Nación, Luis “Toto” Caputo, induce a tomar créditos hipotecarios en esta época aclarando que son una oportunidad para motorizar la economía.











